Marta, el dragón, y el placer de la cocina

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Joy of Cooking

Julieta Flores Jurado

 

Siempre escuchamos que no hay que juzgar un libro por su cubierta. Tal vez anticipando que los lectores no siempre siguen ese sabio consejo, las casas editoras de libros de cocina se han dedicado a hacer libros cada vez más hermosos, como los delicados volúmenes encuadernados en tela gris de Persephone Books, una editorial británica dedicada al rescate de la obra de narradoras, poetas, arquitectas y, por supuesto, también gastrónomas. Sin embargo, en el caso de The Joy of Cooking de Irma Rombauer, un influyente libro de cocina publicado en 1931 y reeditado hasta la fecha, la portada es tan fascinante como lo que hay dentro.

El título de este libro puede parecernos poco llamativo hoy en día, pero la decisión de Rombauer de referirse en esa época a la cocina como un regocijo y no como una obligación anunciaba un cambio radical en el discurso gastronómico en Estados Unidos. Y con su elección de la imagen en la portada, Rombauer anticipaba su posicionamiento sobre uno de los debates centrales en los estudios gastronómicos feministas: ¿puede la cocina dejar de ser un lugar de confinamiento y opresión, y convertirse en un espacio de resistencia, creatividad y exploración sensorial? Para algunas académicas y gastrónomas como Sandra M. Gilbert, la respuesta es sí: «Una de las premisas de nuestro feminismo no era escapar de la cocina, sino reevaluar la cocina y todo lo que ella simbolizaba, en particular las artes alimentarias y los secretos culinarios que habían sido por mucho tiempo una fuente de poder para las mujeres».1

Que la defensa del placer de la cocina es una misión central de The Joy of Cooking se demuestra desde la portada de esta primera edición. La imagen muestra a Santa Marta de Betania, la patrona de los cocineros y las amas de casa, luchando contra un dragón (el Tarasque, de acuerdo a las leyendas) que representa el lado tedioso de la cocina. La diseñadora fue Marion Rombauer, la hija de la autora, quien realizó las figuras y la tipografía con recortes de papel de colores, como los que usaba Matisse. En el prefacio, Rombauer señala un paralelo entre Santa Marta y la lectora moderna, quien se enfrenta a «tareas tan diversas como las de Santa Marta, y cocinar no es el menor de los problemas a los que debe hacer frente con inteligencia y entendimiento». Creo que hay mucho más que decir sobre esta imagen. La presentación de Santa Marta como una figura heroica niega la idea de la cocina como una pesada obligación, y la convierte en una aventura.

Santa Marta no es la única santa que lucha contra dragones. Es mucho más famosa la historia de San Jorge, a quien, entre sus muchas fiestas patronales, se celebra el día 23 de abril, el Día Internacional de Libro. Al seguir esta conexión libros-dragones-aventuras podemos ver a la figura de Santa Marta en The Joy of Cooking como la de la patrona de la escritura gastronómica femenina. Ella, como San Jorge, también lucha una cruzada, pero por una causa distinta: la reivindicación del placer de la cocina y la creatividad gastronómica femenina.

A Santa Marta se le ha representado con algunos utensilios emblemáticos que la limitan al papel de anfitriona y cocinera registrado en los Evangelios: una escoba (que aparece también en la portada de The Joy of Cooking), y en ocasiones también una cacerola y un cucharón. La historia del dragón proviene de las leyendas provenzales que narran los viajes de evangelización de Marta, y cómo venció al dragón que aterrorizaba a la ciudad de Aix. De acuerdo con otras leyendas medievales, existe otra mujer santa, Margarita de Antioquía, que también mató a un dragón, pero tradicionalmente es la historia de Santa Marta la que se ha considerado paralela a la de San Jorge.

¿Cómo leer la portada de The Joy of Cooking desde el siglo XXI? Los dragones han cambiado, pero la batalla sigue librándose. Warren Belasco, profesor de la materia de Estudios sobre la comida en la Universidad de Maryland, Baltimore County, ha notado que aún hay más investigaciones en progreso sobre trastornos alimenticios que sobre las relaciones positivas que las mujeres entablan con la comida.2 El placer de la cocina a veces nos elude. La imagen elegida por Irma y Marion Rombauer nos recuerda que cada día hay mujeres, cocineras o no, que salen triunfantes de las batallas contra dragones menos evidentes.

NOTAS

Gilbert, Sandra M., The Culinary Imagination: From Myth to Modernity. Londres/Nueva York: W. W. Norton, 2014.

Belasco, Warren. Food: The Key Concepts. Nueva York: Berg, 2008.

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Julieta Flores Jurado (Ciudad de México, 1991) es licenciada en Letras Inglesas. Ha colaborado en CuadrivioTierra Adentro, elgourmet, y en el Periódico de Poesía de la UNAM. Actualmente es alumna de la maestría en Literatura comparada en la UNAM, donde trabaja en un proyecto sobre autoría y gastronomía.

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