Del caos al orden. Entrevista con Bárbara Jacobs

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Fotografía: Miguel A. Manrique

Genialidad y locura, y sufrimientos, y destino trágico… Esta nueva antología, de la autora mexicana Bárbara Jacobs, nos acerca esos temas a través de la propia palabra de personajes inmortales como Van Gogh, Kafka, Chaplin y Augusto Monterroso. Esta entrevista fue publicada en Playboy México (número 28, junio de 2013, pp. 128-129), el autor nos ofrece ahora en Cuadrivio una versión extendida.

 

 

Arturo González Canseco

 

Este libro contiene en sus páginas un ánimo revitalizador digno de experimentarse. Conocer de primera mano a los creadores de obras cumbres en la pintura, literatura, cine y más, es constatar que «a nadie le sucede nada que no pueda enfrentar» manifiesta la autora.

En esta Antología del caos al orden, Jacobs recoge 22 textos en donde sus autores ya sea que relaten los años de su infancia, que expliquen sus concepciones vitales y estéticas o, en el caso de algunos escritores, presenta parte de su obra. La Metamorfosis completa, por ejemplo.

Es por medio de estas lecturas que la conversación en torno a la genialidad, la sensibilidad y el arte comienza.

¿Qué fue lo que motivó el realizar esta compilación que nos presentas?

Quería yo que el lector, a partir de estos textos, se fuera a conocer la obra de los autores. Reúno representantes de todas las bellas artes y el común es que todos tuvieron vidas muy difíciles y salieron adelante. Todos ya están muertos pero su obra permanece. Me motivó ver cómo esta vida compleja la transformaron en arte.

¿Cuánto tiempo te llevó la materialización de este libro?

La idea fue rápida pero la conformación sí me llevó tiempo. Por ejemplo, el buscar las traducciones. Lo cual, sin embargo, me permitió encontrar cosas fantásticas. Al buscar una traducción del texto «Un cuarto propio», de Virginia Woolf, me encontré muchas pero una en especial, que es la que incluí, realizada por Borges. En suma, tardé alrededor de cuatro años en concretar el libro, más otro año por cuestiones de derechos.

¿Cómo fue la elección de estos 22 autores y por qué no otros?

La razón es porque son los que conozco mejor. Busco que el lector salga reconfortado, que le dé ánimo y cultura, y eso es lo que estos creadores que elegí me han brindado.

Es un trabajo de toda la vida…

Efectivamente, ya tenía el material adentro. Fue muy entretenido elaborar esta especie de compendio de lecturas. Yo ya llevo mucho tiempo leyendo y escribiendo, y ahora les di esta salida.

¿Tú cómo te convertiste en lectora y apasionada de las artes?

Desde chica, me dio más por leer que por ir a fiestas o tener amigos. No sé, por problemas de comunicación, yo creo. Prefería estar encerradita leyendo o escribiendo. En fin… ¿ya vamos a entrar en intimidades? (risas)

Sí, ¿por qué no?

Bueno, te voy a contar. Yo desde los doce años empecé a llevar un diario y ¿sabes qué? lo sigo llevando, no lo he interrumpido. Ese es mi mayor fundamento para decir que me comunico mejor por escrito. Ahí están todos mis diarios y son de todos tipos. Otra cosa, a mí me ha interesado mucho la vida difícil y ha pasado que, casualmente, la obra que más me llama la atención me entero después de que ha sido creada por autores con vidas problemáticas.

¿Cuál fue tu mayor descubrimiento a partir de la creación de esta antología?

A quien no conocía nada como autor es a Stravinski. Me topé con su libro que me he ido enterando es como una Biblia para músicos y compositores. Cuando platiques con alguno pregúntale si ya leyó a Stravinski y si te dice que no, no escuches su música. Verás que todos lo citan, es un genio.

De Augusto Monterroso elegiste su cuento «Diógenes también» ¿por qué? (Bárbara fue esposa del escritor guatemalteco-mexicano)

Hay miles de antologías con cosas de él, en muchos idiomas, pero ese cuento no. Desde que yo conocí a Monterroso le decía «oye, ¿y ese cuento?» «ay, lo escribí hace mucho» contestaba. Yo le pedía que me contara más pero no me hacía caso, yo estaba muy picada porque me encanta. Es un cuento muy profundo emocionalmente y tiene una técnica sorprendente. Claro, en él se podía esperar cualquier cosa pero, también le decía: «si fue de tus primeros cuentos dime a qué edad lo escribiste porque te salió muy de avanzada». No sé si a él le gustaría que lo hubiera incluido, pero bueno.

Recién se cumplieron diez años del fallecimiento de Monterroso ¿cómo recordarlo?

(Bárbara suspira y después de un momento responde).

Mira, Bellas Artes le hizo un homenaje y me llamó la atención el público. En su mayoría no era gente que yo conociera, eran lectores. Había fila para entrar. No eran sus amigos, ni sus discípulos, ni mis amigas… yo no invité a nadie. Eso me impresionó mucho y pensé en un texto que él quería escribir y ya no lo hizo… (la voz de Bárbara se entrecorta) dedicado a «El lector desconocido». Tito decía, «yo le voy a levantar un monumento al lector desconocido». Yo le decía, «en lo que lo levantas, mientras escríbelo». Ya no lo escribió pero ese día, en el homenaje, en mi interior yo estaba pensando que el monumento había funcionado. Había muchos lectores y unos muy jóvenes, o sea que se sigue leyendo. Me emocionó mucho. Fue muy bonito ver a «El lector desconocido».

En tu propia obra ¿cómo has lidiado con el caos y llegado al orden de la creación?

Tengo muchos libros, este es creo que el 14 o más, ya no sé, pero son muchos. Yo misma me asombro porque no he tenido ningún exilio ni he pasado por ninguna guerra, pero sí me ha sido difícil abrirme paso, mi vida sí ha sido difícil por muchas razones. Algo que me ha ayudado mucho es mi trabajo en el periodismo. Tengo una columna, de mis temas, que no tiene nada qué ver casi con la vida pero sí con lecturas, gente, ideas. Y estoy en el año veinte de publicar un artículo quincenal en La Jornada. Sin interrupción.

Este libro es una apuesta por el arte, la lectura y demás ¿Cómo hacer para que un mayor número de gente se interese por esto?

La ventaja de este libro es que es muy accesible y de muy fácil lectura. Los capítulos son cortos y es muy variado. Te encuentras a un bailarín y luego a un pintor. Un músico y un cineasta. Visiones diferentes reunidas en un mismo volumen. Para los muy jóvenes les puede abrir campos que quizá desconozcan.

¿Por qué ocuparse del «lado oscuro» de la humanidad?

Pienso que si estás muy contento no tienes necesidad de nada. En cambio, si tienes algún tipo de carencia, algún tipo de frustración o dolor, como que necesitas hacer algo para compensar. Si tú lees La Metamorfosis te das cuenta que Kafka puso todo de sí mismo. Toda la vida, no sólo la que vivió sino también la que no se le dio. Así se dan las grandes creaciones artísticas, no a partir de la felicidad.

 

 

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Arturo González Canseco (ciudad de México, 1985) realizó estudios de Comunicación Social por la UAM Xochimilco y de Letras Hispánicas por la UNAM (FFyL). Periodista digital con inclinación hacia los libros, el cine y el teatro. Trabaja de tiempo completo en Playboy México y es miembro del consejo editorial de Cuadrivio.

Revista cultural

1 comentario

  1. Bárbara Jacobs

    4 Agosto, 2013 at 15:10

    Hola, Arturo!

    Ahora que acabo de volver a leer nuestra entrevista, quiero volver a agradecértela.
    No sé si te platiqué cuando nos vimos que soy lectora fanática del género entrevista. Pero lo cierto es que en ésta me acerqué a pasar (¡aunque quizá sólo de panzazo!) la prueba. Y, comoquiera que sea, debo el “pase” a tu habilidad.
    Con un saludo de,

    Bárbara Jacobs

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