Thor y las ciudades inteligentes

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«No soy el de Thor pero mi utilidad es irrefutable.»

«No soy el de Thor pero mi utilidad es irrefutable.»

Blanca A. Vargas Govea

Las películas de superhéroes tienen un encanto particular. La mayoría comparte la misma trama: el origen del héroe y sus debilidades, el descubrimiento, la aceptación y control de su naturaleza heroica, el surgimiento del enemigo y, finalmente, el deslumbrante salvamento de la humanidad. Aunque ya conocemos el guión, es inevitable emocionarse; saber si nuestro superhéroe favorito podrá salvar al mundo. Muestra de ello es la memorable escena en la que Christopher Reeve como Superman hace su primera aparición en Metrópolis para salvar a Luisa Lane. El público en la sala de los cines  ovacionó de pie ese primer salvamento. No es necesario que los héroes sean humanos. Algunos de ellos, al igual que Clark Kent,  viven en la Tierra debido a la destrucción de su propio planeta y harán lo que sea para salvarla. Todos tienen distintos orígenes y los lugares donde crecieron y habitan tienen gran importancia en la definición de su personalidad. La mayoría vive en la Tierra por lo que es fácil identificarnos con el lugar en que viven, ya sea una zona rural o una ciudad. Pero no todos viven en este planeta, hay uno que tiene un hábitat muy distinto, en otra dimensión,  ése es Thor. El reino donde vive, Asgard, es un lugar con el que difícilmente nos sentiremos en terreno conocido y, por lo mismo, resulta fascinante.

Aunque ya había visto las dos películas de Thor, nunca me había llamado la atención Asgard. La semana pasada volví a ver Thor: el mundo oscuro y noté algunas cosas; por ejemplo,  Asgard es una mezcla entre época de las cavernas y tecnología avanzada. Los asgardianos pelean prácticamente con palos y piedras, pero se cuenta con armas avanzadas como el martillo de Thor. El codiciado martillo es una pieza asombrosa que implícitamente posee sensores para determinar si su poseedor es digno o no de utilizarlo. Esta cualidad no la tiene ninguna herramienta o gadget terrícola, al menos hasta ahora. En Asgard vemos construcciones y habilidades más allá de nuestra vida terrícola: el puente entre Asgard, la capacidad del guardián para visualizar a cada ser de los nueve reinos, la transferencia de conciencia a una computadora, las naves y los hologramas como forma de enviar mensajes. Esto último, aunque ya se ha mostrado en otras historias galácticas, no deja de hacer que una voltee a ver su celular y lo vea primitivo.  Pero la tecnología asgardiana va más allá de ese universo de cómics. Otras fuentes [1] mencionan también el uso de piedras como medio comunicación, dispositivos para alterar el tiempo, tele-transportación y clonación. Pero aún con tales avances, Asgard no luce como un reino muy tecnológico que digamos. Es lógico pues nosotros utilizamos aparatos, computadoras y dispositivos móviles para realizar nuestras actividades, ya que no tenemos las habilidades incorporadas en nosotros. Los hábitos son muy poderosos; nos limitan a aceptar elementos que se alejan de nuestros patrones mentales. No imagino a alguien intercambiando su dispositivo móvil actual por una piedra. Entonces, ¿cómo es una ciudad avanzada tecnológicamente para los humanos?

De acuerdo alInstitute of Electrical and Electronics Engineers (IEEE)[2] se espera que para el año 2050 el 70% de la población mundial viva en ciudades. Con este pronóstico, la demanda de ambientes inteligentes y sustentables que brinden a los ciudadanos una alta calidad de vida irá en aumento. A una ciudad con estas características se le conoce como ciudad inteligente (Smart City) aunque el adjetivo va más allá del uso de dispositivos inteligentes. Una ciudad inteligente involucra aspectos como comunicaciones, redes, estilo de vida, vivienda, administración, transportación y uso eficiente de la energía.

En una ciudad inteligente el uso de sensores es primordial. Dispositivos inteligentes, transporte autónomo y sistemas de reconocimiento requieren de los datos obtenidos por sensores para convertirlos en información  de entrada para las tareas personalizadas que el usuario necesite. La coordinación entre aparatos, personas y objetos que se comporten de acuerdo al contexto será fundamental en los nuevos entornos.  En cuanto a vivienda y espacios de convivencia el objetivo es que se brinde confort y un consumo de recursos óptimo.

Cada urbe afronta diversas dificultades y la construcción de una ciudad inteligente no se logra en un día. Han surgido iniciativas como el reto IBM [3] que consiste en ayudar a 100 ciudades a identificar y resolver sus problemas críticos para hacerlas más inteligentes y efectivas. Desde el 2010 se han seleccionado diversas ciudades y sus respectivos tópicos de ayuda. Ejemplos de éstas son Barcelona, Da Nang, en Vietnam, y Río de Janeiro. En México, las seleccionadas han sido Guadalajara, Toluca y Zapopan. A cada ciudad se le apoya en una dificultad determinada y en una zona. Los tópicos de ayuda consideran los aspectos de administración, servicios sociales, transportación, planeación urbana, desarrollo económico, educación y fuerza de trabajo, ambiente y seguridad pública. La mejora en la recolección de basura, servicios de transporte y tratamiento de agua son algunos de los problemas que se han abordado. Se han incorporado también técnicas de big data y análisis predictivo para procesar datos y generar información útil como alarmas y detección de situaciones de emergencia en las ciudades. La meta de esta iniciativa es brindar una asesoría que sirva como semilla para impulsar el desarrollo.

Cada ciudad tiene sus propios problemas a vencer: explosión demográfica, alto costo de la vida, contaminación, delincuencia, requerimientos de infraestructura, necesidades de manejo masivo de datos, mala administración. Pero no basta con buenas intenciones ni recursos. Para lograr que proyectos de esta naturaleza tengan éxito se necesita una re-educación de la población, desde entender la importancia de los árboles en nuestro entorno hasta la adquisición de habilidades en el uso de tecnología. Lo ideal sería que la inteligencia de la ciudad se desarrollara a la par que la inteligencia de sus habitantes.

En estos momentos, la cristalización de estas ideas parece lejana, como una fantasía. Sin embargo, toda realidad inicia con una idea, con un sueño, con un deseo de que las cosas sucedan. ¿Cómo nos gustaría que otros mundos vieran a la Tierra?

Volviendo al mundo de Thor, ¿es Asgard una ciudad inteligente? Si se toma en cuenta lo que se vislumbra como ciudad inteligente, Asgard no lo es. Aunque dudo mucho que una ciudad terrícola completamente inteligente llegue a integrar dispositivos que detecten si su humano es digno de poseerlo o no. Falta aún mucha evolución para lograr eso.

Referencias

[1] Technology of the Asgard http://www.stargate-sg1 solutions.com/wiki/Technology_of_the_Asgard, consultado el 21 de Junio de 2014

[2] IEEE Smart Cities http://smartcities.ieee.org/about.html, consultado el 20 de Junio de 2014.

[3] IBM Smarter Cities Challenge http://smartercitieschallenge.org/smarter-cities.html, consultado el 20 de Junio de 2014.

Imagen: https://www.flickr.com/photos/96702206@N00/191545978/  Markus Wichmann via http://compfight.com Licencia: https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.0/

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Blanca Alicia Vargas Govea. De formación académica, le gustan las aplicaciones a la vida real. En épocas medievales hizo cosas sobre aprendizaje automático para robots móviles. Consumidora ávida de información y buscadora incesante. Actualmente es profesora en el ITESM Campus Cuernavaca y consultora en temas de aprendizaje automático y análisis de datos.

Correo: blanca.vg@gmail.com

Sitio web: http://blancavg.com

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