El papa que visitó el infierno

Por  |  0 Comentarios

Héctor E. Herrera Capetillo

 

 

Ojalá estemos a tiempo de evitar la mexicanización. Estuve hablando con algunos obispos mexicanos y la cosa es de terror.

Papa Francisco en un correo electrónico a Gustavo Vera, concejal porteño

 

 

¿En cuál de los nueve círculos del Infierno de Dante se encuentra México? Lamentablemente en ninguno, y digo lamentablemente porque al menos en cada uno de los círculos descritos por Alighieri los pecadores recibían algún castigo, México, en cambio, es terreno fértil para la impunidad. Las víctimas han perdido la vida o viven aún bajo el yugo de sus verdugos.

En ese contexto, un papa decidió visitar el país. No es la primera vez que un sumo pontífice pisa el territorio mexicano, con Francisco suman tres. Juan Pablo II visitó cinco veces el país, en los años 1979, 1990, 1993, 1999 y 2002, durante los gobiernos de cuatro presidentes diferentes y con dos partidos políticos distintos en el poder; mientras que Benedicto XVI viajó una sola vez a México en 2012.

Las rutas que han seguido los papas en sus anteriores visitas no fueron objeto de mayores controversias. En sus diversos viajes, Juan Pablo II recorrió Puebla, Oaxaca, Jalisco, Nuevo León, Aguascalientes, Veracruz, Durango, el Estado de México, Chihuahua, Chiapas, Zacatecas, Tabasco, Yucatán y el Distrito Federal; Benedicto XVI visitó sólo Guanajuato.[1] Sin embargo, la ruta trazada por Francisco despertó suspicacias, pues los lugares planeados sugerían un mensaje político de fondo. Así, su visita parece estar más relacionada a la coyuntura política y social del país que a una agenda pastoral de la Iglesia. Los estados que visitó, y más en particular, las ciudades que recorrió, resultan elecciones poco aleatorias. La Ciudad de México, Ecatepec en el Estado de México, San Cristóbal de las Casas y Tuxtla Gutiérrez en Chiapas, Morelia en Michoacán y Ciudad Juárez en Chihuahua, aunque en coordenadas lejanas entre sí, tienen algo en común, son puntos referenciales de la violencia y la desigualdad en el país.

En México, donde cada tres horas una mujer es asesinada, el feminicidio se ha vuelto algo familiar.[2] Ecatepec, la Ciudad de México y Ciudad Juárez son los tres lugares que presentan las más altas tasas de este delito. De los 12 636 casos de mujeres muertas por agresión entre 2000 y 2009, 2 881 se registraron en el Estado de México,[3] la entidad con más casos (22.5% del total nacional). Según datos del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, de 2005 a 2013 fueron asesinadas 1 767 mujeres en la entidad y otras 1 500 desaparecieron.[4] Así, 100 de los 125 municipios del Estado de México tienen una tasa de asesinatos de mujeres por encima del promedio nacional; entre ellos, Ecatepec se ubica en el primer lugar, con 338 mujeres asesinadas en ese periodo. El Distrito Federal registró 1 107 casos y Chihuahua 843, donde destaca Ciudad Juárez con 408 asesinatos.[5] En esa ciudad, entre 1993 y 2014 se reportaron más de 1 530 feminicidios, de acuerdo con Julia Monárrez, investigadora de El Colegio de la Frontera en Ciudad Juárez.[6]

Chiapas tampoco aparece como una pieza extraña en la ruta papal. De acuerdo a datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo, 76.2% de la población local vive en condiciones de pobreza y 31.8% en pobreza extrema;[7]  además de que es la entidad donde la iglesia católica ha perdido más adeptos. Mientras a nivel nacional se estima que el 83% de los mexicanos es católico, en Chiapas la cifra es del 58%, una pérdida de terreno que ha sido aprovechada por bautistas, pentecostales y evangélicos.[8] Además en Chiapas el mensaje papal está dirigido a su grupo más vulnerable, los indígenas, población que vive en condiciones de marginalidad y exclusión. Sorprendió ahí la visita a la tumba del obispo Samuel Ruiz, defensor de los derechos indígenas y mediador entre el gobierno federal y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional. La reivindicación de la figura de Samuel Ruiz, que no es bien vista en los círculos más conservadores de la iglesia, vino acompañada de un discurso en el que llamó a la sociedad a pedir perdón a los indígenas.[9]

En los últimos años, Michoacán se ha convertido en unos de los estados más identificados con los problemas del narcotráfico y la violencia que deriva de los mismos, aspecto que llevó a la salida del gobernador Fausto Vallejo en 2014. Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en 2015 se presentaron 2 052 homicidios en la entidad, cifra que coloca al estado tan sólo por detrás del Estado de México, Guerrero y Guanajuato.[10] Sin embargo, la agenda papal en Michoacán tenía un doble propósito, por una parte, condenar la violencia producto del crimen organizado, y por otra, refrendar su apoyo al arzobispo de Morelia Alberto Suárez Inda, quien fue nombrado cardenal por el papa Francisco en febrero de 2015. Suárez Inda estuvo a cargo de los preparativos de la visita papal, dejando de lado a Norberto Rivera, arzobispo primado de México, con quien mantiene una pugna,[11] lo que coloca al Papa en el centro de un conflicto entre los miembros de la alta jerarquía de la iglesia católica en el país.

En esa ruta de la violencia y la desigualdad, un punto importante del mapa político mexicano fue evitado por el papa, Ayotzinapa, y ninguno de los golpeados municipios de Guerrero formó parte de la visita. La omisión no parece un simple descuido, sino un cálculo político. De todos los temas de la agenda política que el sumo pontífice podría haber abordado en su agenda –corrupción, violencia, crimen organizado, migración, discriminación– parece que la desaparición de los 43 normalistas es el que más preocupa al gobierno mexicano. En septiembre de 2015, cuando estaba a punto de conmemorarse el primer año de aquellos trágicos hechos, Francisco viajó a Cuba y a los Estados Unidos, y ante la pregunta de la prensa de por qué había omitido México, el papa respondió que había pensado entrar a Estados Unidos por Ciudad Juárez, pero que no lo hizo, pues haber entrado al país sin visitar la basílica de Guadalupe hubiera sido imperdonable. Una respuesta diplomática que dejaba en evidencia un distanciamiento con el gobierno de México. Así, la propuesta del Vaticano para que el papa oficiara una misa en Ayotzinapa fue descartada; en nombre del papa, Christophe Pierre, nuncio apostólico en el país, ofreció una misa de navidad en la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, donde subrayó a sus auditores que contaban con el apoyo de la Iglesia.[12]

La ruta trazada por Francisco, sus declaraciones en contra de la corrupción, la desigualdad, la avaricia y la concentración de la riqueza, el narcotráfico, la violencia y el refrendo de su apoyo a las víctimas, así como el simbolismo de los sitios que formaron parte de su visita, reflejan a un papa más crítico y distanciado del gobierno mexicano, sin embargo, lo tibio de muchos de sus discursos, la negativa a recibir a los padres de los normalistas, la ausencia de una crítica más directa tanto a los gobernantes como a los miembros de la iglesia católica mexicana, con quienes se fotografió y sonrió, desilusionan. La imagen de Javier Duarte, gobernador de Veracruz, y Francisco aparece como una contradicción de tonalidades, pues se trata de un gobernador que se muestra más preocupado por darle la mano al papa que por atender los problemas de su entidad, azotada por la violencia, y en la que hace unos cuantos días apareció el cuerpo de la periodista Anabel Flores Salazar, con quien ya suman más de 15 periodistas asesinados en el estado durante su administración.[13] Los discursos contra la corrupción terminarán por no encontrar un receptor, los políticos mexicanos no aceptarán las críticas, y el papa tampoco las escalará en su discurso. Al final, Francisco será el papa que estuvo dispuesto a visitar el infierno, pero no a quemarse las manos.

 

 

NOTAS

[1] Priscila Navarrete, «Las seis visitas anteriores de los papas a México», El País, 12 de febrero de 2016, http://internacional.elpais.com.

[2] «En México ocurre un feminicidio cada tres horas: ONG; “el problema se ha naturaliza”, alerta», en Sin Embargo, 13 de octubre de 2015, http://www.sinembargo.mx.

[3] Humberto Padgett, «Las muertas del Edomex son muchas más que las de Juárez», en Emmeequis, http://www.m-x.com.mx/xml/pdf/219/20.pdf.

[4] «En México ocurre un feminicidio… op. cit.

[5] Humberto Padgett, «Las muertas del Edomex… op. cit.

[6] Rafael Castillo, «Las muertas del Estado de México, una epidemia silenciosa», en Forbes, 25 de junio de 2015, http://www.forbes.com.mx/las-muertas-del-estado-de-mexico-una-epidemia-silenciosa/.

[7] «El Papa visita Chiapas, el estado más pobre y menos católico de México», en Forbes, 16 de febrero de 2016, http://www.forbes.com.mx/papa-visita-al-estado-mas-pobre-y-menos-catolico-de-mexico/.

[8] Idem.

[9] «Mensaje íntegro del papa Francisco en la misa en Chiapas», en Excélsior, 15 de febrero de 2016, http://www.excelsior.com.mx/nacional/2016/02/15/1075264.

[10] «Incidencia delictiva del fuero común», Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública,  http://secretariadoejecutivo.gob.mx/.

[11] Raymundo Riva Palacio, «Conflicto en el paraíso», El Financiero, 3 de febrero de 2016, http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/conflicto-en-el-paraiso.html.

[12] Raymundo Riva Palacio, «Ayotzinapa, la causa de El Vaticano», El Financiero, 24 de septiembre de 2015, http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/ayotzinapa-la-causa-de-el-vaticano.html.

[13] «El gobierno de Puebla dice que halló un cuerpo que podría ser el de la periodista de Orizaba», Sin Embargo, 9 de febrero de 2016, http://www.sinembargo.mx/09-02-2016/1617549.

 

 

 

 

___________________

Héctor E. Herrera Capetillo (Ciudad de México, 1987). Licenciado en Relaciones Internacionales por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Estudiante de la Maestría en Ciencia Política de El Colegio de México. Conductor del programa radiofónico Torre de Babel (www.elalephradio.org) que se transmite por Radio Ciudadana, 660 AM.

Revista cultural

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *