El caso de la Narvarte

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Héctor E. Herrera Capetillo

 

 

En memoria de las víctimas de feminicidio en la Ciudad de México

 

El 1 de agosto la Ciudad de México amaneció con una noticia alarmante. Los medios de comunicación no tardaron en cubrir, y las redes sociales en difundir, el escandaloso caso de multihomicidio en la calle Luz Saviñón de la colonia Narvarte, en la que cinco personas fueron brutalmente asesinadas un día antes.

La rapidez e indignación con las que naturalmente se cubrió la nota pudieran hacernos creer que lo ocurrido aquel día es algo atípico en el Distrito Federal (DF). En algunos sentidos así es. A diferencia de otras entidades del país donde los asesinatos, cuerpos decapitados o colgados de puentes son noticia común, en la capital del país los habitantes estamos más preocupados por otro tipo de delitos, como el robo con o sin violencia a transeúntes, a casa habitación o de vehículos. Así, siendo una entidad en la que es mucho más probable ser despojado de la cartera que quedar atrapado en el fuego cruzado entre dos cárteles de la droga, el DF, aunque históricamente violento y con altos índices de criminalidad, ha comenzado a ser visto de pronto como una ciudad relativamente segura, refugio, incluso, de periodistas que escapan de amenazas por parte del crimen organizado o de altos funcionarios estatales. Es por eso que los asesinatos del fotógrafo y periodista Rubén Espinosa Becerril (de 31 años), de la activista social y promotora cultural chiapaneca Nadia Vera Pérez (de 32 años), de la maquillista bajacaliforniana Yesenia Quiroz Alfaro (de 18 años), de la modelo colombiana Mile Virginia Martín (de 31 años) y de la empleada doméstica mexiquense Olivia Alejandra Negrete Avilés (de 40 años) estremecieron a toda la ciudad. [1]

La disparidad de edades, ciudades de origen y profesiones de las víctimas, así como la brutalidad del crimen, fueron inmediatamente objeto de controversia y generaron una red de rumores sobre los responsables y sus posibles móviles, que iban desde un robo que salió mal hasta un ajuste de cuentas, y se llegó a señalar al gobernador de Veracruz, Javier Duarte, como posible culpable, pues tanto Rubén como Nadia habían escapado de esa entidad tras recibir intimidaciones por el ejercicio de sus profesiones y actividades políticas (en un video hecho tan sólo ocho meses antes de lo ocurrido, Nadia, integrante de #YoSoy132 Xalapa, hacía responsable a Javier Duarte por cualquier cosa que pudiera pasarle a ella o a sus amigos y familiares). [2]

En los últimos años, Veracruz se ha convertido en la entidad más peligrosa del país para ejercer el periodismo. De acuerdo con datos de la Procuraduría General de la República (PGR), desde el año 2000 a la fecha se han registrado 16 periodistas asesinados y 4 desaparecidos, el mayor número en el país. Según la Fiscalía para la Atención de los Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión, durante la administración de Duarte se han cometido 10 de los 16 asesinatos [3] y las 4 desapariciones registradas, lo que se suma a los 37 periodistas desplazados de la entidad por recibir amenazas del crimen organizado, el gobierno estatal y los gobiernos municipales, reporta Artículo 19. [4]

Comparado con el de Veracruz (16), Chihuahua (16), Tamaulipas (13), Guerrero (11) o Sinaloa (7), el número de periodistas asesinados en el DF durante el periodo (2000-2015) es aún relativamente bajo (5, si incluimos a Rubén); [5] sin embargo, el informe anual «Estado de censura», elaborado por Artículo 19, el cual da cuenta del deterioro del ejercicio pleno de la libertad de expresión y de la violencia contra la prensa durante 2014, muestra que el DF es la entidad en donde más se agredió a los periodistas en ese año, con 85 casos registrados de los 326 que se reportaron en el país, el doble que en Quintana Roo (42) y Veracruz (41), la segunda y tercera entidades con más reportes respectivamente. [6]

Durante el sexenio de Felipe Calderón, el DF ocupaba el tercer lugar por número de agresiones contra la prensa, mientras que en lo que va del sexenio de Enrique Peña Nieto, la entidad subió al primer lugar; así, pasó de 98 agresiones durante el gobierno de Calderón a 166 en los dos primeros años de la actual administración. [7] En el primer semestre de 2015, Artículo 19 documenta 227 agresiones, de las cuales 33 ocurrieron en el DF, la segunda entidad con más casos, solamente por detrás de Guerrero, donde se registraron 38. [8] Cierto que muchas de esas agresiones no pasaron de la amenaza y que el número de periodistas asesinados es aún bajo comparado con los registrados en otras entidades, pero no por ello podemos dejar de señalar que la capital del país es un lugar altamente peligroso para el ejercicio del periodismo.

La otra arista del multihomicidio de la colonia Narvarte retrata un rostro poco conocido del DF: cuatro de las cinco víctimas eran mujeres y tres de ellas presentaban signos de abuso sexual. [9]

Los feminicidios de Nadia, Yesenia, Mile y Alejandra no recibieron desde el inicio la cubertura necesaria, al grado que tardamos algunos días en conocer sus nombres, razón por la cual surgió en las redes sociales la campaña con el hashtag #LasVamosANombrar, con el objetivo de hacer visibles a las cuatro víctimas. Peor aún, el manejo informativo de la prensa nacional sobre el caso estuvo lleno de rumores y estereotipos en los que se afirmaba que les gustaban la fiesta, el alcohol, las drogas, que el crimen había sido pasional, o que Mile, por ser colombiana, seguramente estaba vinculada al narcotráfico. [10] Así, parecía que el asesinato de Rubén podía ser un ajuste de cuentas, pero el de las cuatro mujeres, sólo un daño colateral; o podía tratarse de víctimas que por su presunto estilo de vida encontraron ese final.

Al hablar de feminicidio en México es común referirse a entidades como el Estado de México, o a ciudades como Ciudad Juárez en Chihuahua, que se han convertido en los lugares con los casos más emblemáticos; sin embargo, cabría preguntarnos: ¿es el DF una entidad ajena a esa realidad?

Desde 2011, el feminicidio está tipificado en el Código Penal del DF, que en su artículo 148 señala que «comete el delito de feminicidio quien, por razones de género, prive de la vida a una mujer». Las razones de género se presentan cuando la víctima presenta signos de violencia sexual, o recibió amenazas, agresiones o lesiones, o su cuerpo fue arrojado en un lugar público. [11]

A pesar de ello, según datos del Observatorio Nacional Ciudadano, en 2014 el DF ocupó el tercer lugar a nivel nacional en feminicidios, sólo después de Oaxaca y el Estado de México. [12] Tan sólo en ese año se presentaron 45 averiguaciones previas por el delito de feminicidio, tres menos que en el Estado de México, [13] entidad donde hace unas cuantas semanas el gobernador Eruviel Ávila declaró alerta de género en 11 municipios.  [14]

La situación es aún más preocupante, pues de acuerdo a María de la Luz Estrada, coordinadora del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio y del área de Violencia de Género y Derechos Humanos de Católicas por el Derecho a Decidir, más del 60% de los homicidios dolosos de mujeres que reportó la Fiscalía Central de Investigaciones para la Atención del Delito de Homicidio en los años 2012 y 2013 tiene características de feminicidio, pero no fueron clasificados de esa forma. De los 121 homicidios dolosos en contra de mujeres registrados en esos dos años, 74 debieron ser considerados feminicidios, pero no fue así. [15] Uno de esos casos fue el de Karen Joana Sánchez Gochi en 2012, una estudiante de Ciencias de la Comunicación de la FCPyS-UNAM cuyo asesinato fue calificado como homicidio culposo, aun cuando existían suficientes pruebas de que se trataba de un feminicidio. [16]

El DF no sólo es una de las entidades con mayor número de feminicidios registrados, sino también una de las que más presenta otro tipo de violencia contra las mujeres. Así, la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares de 2011 muestra que el 51% de las mujeres de quince años y más sufrieron algún tipo de violencia a lo largo de la relación con su última pareja. De la misma forma, en ese año el DF ocupó el primer lugar en relación al porcentaje de mujeres que son violentadas en el ámbito comunitario. [17]

El caso de la colonia Narvarte nos muestra algo que en el DF hemos elegido dejar de ver, ya sea por falta de información, por la escasa cobertura que se le da en la prensa o por temor: las agresiones a periodistas, la violencia contra las mujeres y los feminicidios son parte de la vida de quienes vivimos en esta ciudad. El DF no sólo se ubica por encima de la media nacional, sino que se encuentra en los primeros lugares nacionales respecto a estos crímenes. Si el primer paso para solucionar un problema es darse cuenta de que existe, es tiempo entonces no sólo de reconocerlo, sino también de exigirles a las autoridades acciones concretas, para que el caso de la Narvarte no sea la regla en una ciudad con múltiples frentes abiertos para la violencia.

 

 

NOTAS

[1] Arturo Ascención, «¿Quiénes eran las mujeres asesinadas en la colonia Narvarte?», en CNN México, 4 de agosto de 2015: http://www.cnnmexico.com/nacional/2015/08/04/quienes-eran-las-mujeres-asesinadas-en-la-colonia-narvarte.

[2] Véase, La Jornada en línea, 3 de agosto de 2015, https://www.youtube.com/watch?v=PbqwA-O-iFs.

[3] Algunas fuentes citan un mayor número de casos. Así, se estima que han sido asesinados 13 periodistas, 11 dentro del estado de Veracruz y 2 después de haberlo abandonado. Véanse «Los últimos mensajes de texto del celular de Rubén Espinosa», en Animal Político, 5 de agosto de 2015, http://www.animalpolitico.com/2015/08/los-ultimos-mensajes-de-texto-del-celular-de-ruben-espinosa/.

[4] David Saúl Vela, «Veracruz, estado de alto riesgo para periodistas», en El Financiero, 2 de agosto de 2015, http://www.elfinanciero.com.mx/nacional/veracruz-estado-de-alto-riesgo-para-periodistas.html.

[5] Idem.

[6] Artículo 19, Estado de censura, México, 2015, 156 pp. Versión electrónica: https://www.article19.org/.

[7] Ibidem, pp. 18-19.

[8] Artículo 19, Primer informe semestral 2015: «Más violencia, más silencio», en http://informe2013.articulo19.org/primer-semestre-2015-mas-violencia-mas-silencio/, consultado el 9 de agosto de 2015.

[9] Eduardo Hernández y Arturo Ortiz, «Tiene PGJDF testigo en “ejecución” en Narvarte», en El Universal, 3 de agosto de 2015, http://www.eluniversal.com.mx/articulo/metropoli/df/2015/08/3/tiene-pgjdf-testigo-en-ejecucion-en-narvarte.

[10] Véanse Angélica Jocelyn Soto Espinosa, «Cobertura de feminicidio en Narvarte, sin ética periodística», en CIMAC, 13 de agosto de 2015, http://www.cimacnoticias.com.mx/node/70419; y Raúl Trejo Delarbre, «Ante el crimen de Narvarte», Crónica, 10 de agosto de 2015, http://www.cronica.com.mx/notas/2015/914107.html.

[11] Código Penal para el Distrito Federal. Versión electrónica en la página de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, http://www.aldf.gob.mx/archivo-5b523887b84cba9b46e165101d758f01.pdf, actualizada al 18 de diciembre de 2014.

[12] Alejandra Crail, «El DF está en el top tres de feminicidios a nivel nacional», en Más por más DF, 28 de julio de 2015, http://www.maspormas.com/nacion-df/df/el-df-esta-en-el-top-tres-de-feminicidios-nivel-nacional.

[13] Idem.

[14] «El gobernador del Edomex solicita alerta de género para 11 municipios», en CNN México, 9 de julio de 2015,  http://mexico.cnn.com/nacional/2015/07/09/el-gobernador-del-edomex-solicita-alerta-de-genero-para-11-municipios.

[15] Shaila Rosagel, «El 60% de los homicidios de mujeres en el DF es feminicidio, pero no se reconoce, denuncia el Observatorio Nacional», en Sin embargo, 10 de agosto de 2014, http://www.sinembargo.mx/10-08-2014/1082341.

[16] Véanse Isamara González, «Caso Karen Joana, un feminicidio que no fue reconocido como tal», en El Universal, 6 de junio de 2013, http://www.eluniversaldf.mx/home/caso-karen-joana-un-feminicidio-que-no-fue-reconocido-como-tal.html; y Sergio Castro Bribiesca, «Feminicidios en el DF, reto para la autoridad», en Sin embargo, 23 de mayo de 2013, http://www.sinembargo.mx/23-05-2013/628257.

[17] Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, «Estudio de implementación del tipo penal de feminicidio en México: Causas y consecuencias 2012 y 2013», Católicas por el Derecho a Decidir A.C., 2014, p. 81. Versión electrónica: http://observatoriofeminicidiomexico.org.mx/wp-content/uploads/2014/11/17-NOV-Estudio-Feminicidio-en-Mexico-Version-web-1.pdf.

 

 

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Héctor E. Herrera Capetillo (Ciudad de México, 1987) es licenciado en Relaciones Internacionales por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Estudiante de la maestría en Ciencia Política de El Colegio de México. Conductor del programa radiofónico Torre de Babel (www.elalephradio.org), que se transmite por Radio Ciudadana, 660 AM.

 

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